Hipertensión arterial - Centro Cardiológico La Calera

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Hipertensión arterial

Educación
Introducción
La hipertensión supone un problema de gran magnitud en los países desarrollados; en Chile afecta aproximadamente al 60% de la población mayor de 60 años. Se han realizado diversos estudios en los últimos años en relación al cumplimiento terapéutico de los pacientes hipertensos, así se descubre que los pacientes tienen muchas dificultades en seguir el tratamiento médico. Si tenemos en cuenta que el control de los pacientes hipertensos sólo puede conseguirse combinando el tratamiento farmacológico junto con una serie de cambios en los estilos de vida, se observa que el porcentaje de pacientes que sigue las recomendaciones cae en picado. Por tanto el objetivo a alcanzar en la consulta de hipertensión, no sólo se refiere a unos valores de presión arterial  dentro de los parámetros establecidos como normales, sino que se refiere al proceso mediante el cual el paciente conoce, acepta y asume que padece una enfermedad crónica, que le acompañará de por vida, y que los beneficios de seguir el régimen terapéutico supera enormemente al conjunto de problemas médicos y enfermedades que pueden desencadenarse si no lo hace, pudiendo llegar a la muerte. Dicho con otras palabras, la Hipertensión Arterial (HTA) es una enfermedad grave, crónica, que puede controlarse llevando un estilo de vida saludable y/o con medicación, pero que si no se controla puede llegar a disminuir drásticamente la calidad de vida del paciente, ya que está muy relacionada con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, que son la 1ª causa de muerte en los países occidentales. Por este, y otros motivos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la Hipertensión el Factor de Riesgo que más muertes causa en el mundo.
Dicho lo cual, nos enfrentamos a un gran problema en la práctica clínica diaria, no basta con hacer una receta y dar al paciente una serie de recomendaciones y prescripciones a modo imperativo. Debemos informar, escuchar, acompañar y ayudar, es imprescindible educar al paciente  y poner a su alcance todas las estrategias posibles para que conozca, afronte, y maneje su enfermedad, y en algunos casos, como en la hipertensión, que acepte que es un enfermo crónico, y que seguir el régimen terapéutico y un estilo de vida saludable es fundamental para un buen control de la enfermedad. Se sabe que la adherencia al tratamiento es una asignatura pendiente del sistema sanitario, no podemos culpar solamente al paciente que no sigue las recomendaciones y las prescripciones médicas; al observar un porcentaje tan elevado de pacientes en esta situación podemos plantearnos qué deficiencias y carencias existen por parte de los especialistas de la salud, y de los centros asistenciales. Por eso, una vez detectado el problema, el paso siguiente debería ser preguntarse.  ¿Qué estrategias podemos poner en marcha? ¿Existe una adecuada formación del personal médico que atiende a estos pacientes? ¿qué carencias se observan en la atención a los pacientes hipertensos?

Epidemiología
Las enfermedades cardiovasculares suponen la 1ª causa de muerte en los países desarrollados, y una de las principales causas de discapacidad. El mal control de la hipertensión, además de las complicaciones que implica en sí misma, aumenta exponencialmente la probabilidad de sufrir algún tipo de enfermedad cardiovascular (infarto agudo de miocardio, angina de pecho, infarto cerebral, muerte súbita, entre otras) por tanto tiene importantes consecuencias en el ámbito sanitario, económico y social. En 2006 el coste estimado para Europa de las enfermedades cardiovasculares ascendía a 169 billones de euros anuales, que corresponden a 372 euros per capita. Estos se refieren a costes de salud directos (atención sanitaria, ingresos, medicación, etc.), pérdidas de productividad y a los cuidados informales de personas que tienen algún tipo de discapacidad producida por su enfermedad cardiovascular además es previsible que estas cifras vayan en aumento. En Chile se diagnóstica sólo al 60% de los hipertenso, se trata al 30% de ellos y se controla adecuadamente sólo el 15%. Nos falta mucho por hacer. 

Datos generales sobre hipertensión arterial

¿Qué es la Hipertensión?
Es una enfermedad producida por el aumento de presión de la sangre. La presión depende de la fuerza con la que el corazón impulsa la sangre y la resistencia que oponen las arterias. Hablamos de hipertensión cuando las cifras de Presión Arterial  superan 140/90 mm/Hg.  La 1ª cifra (140 mm/Hg) se refiere a la presión sistólica (máxima) que es la fuerza con la que el corazón se contrae alimpulsar la sangre, y la 2ª cifra (90 mm/Hg) es la presión diastólica (mínima) que es la presión con la que se dilata, ambas se expresan en milímetros de mercurio (mm/Hg).
Tipos de Hipertensión:
  • La Hipertensión Arterial Primaria Esencial, es la más frecuente, su origen es desconocido, aunque hay factores implicados en su desarrollo como es la genética. Normalmente responde bien al tratamiento farmacológico y ante la modificación en los estilos de vida. 
  • La Hipertensión Arterial Secundaria se origina por una enfermedad, una sustancia o en algunos casos, durante el embarazo. Normalmente no cesa cuando desaparece aquello que la está causando, sólo diminuye su agresividad. 

¿A cuántas personas afecta?
La hipertensión afecta aproximadamente al 35% de la población adulta, pero ese porcentaje se eleva hasta un 68% en los mayores de 65 años y se prevé que este porcentaje aumente en los próximos años.  ¿Cuál es la presión arterial normal? Lo normal o la meta es inferior a  140/90 mm/Hg.

¿Cuáles son los síntomas de la Hipertensión?
La hipertensión generalmente no produce síntomas, por eso es tan importante controlar la presión  arterial regularmente. Especialmente si tiene antecedentes familiares de hipertensión arterial, ya que existe un componente genético en el desarrollo de la enfermedad. 

Diagnóstico y tratamiento

Aspectos físicos
La hipertensión es una enfermedad producida por el aumento de presión de la sangre, por tanto hay varios sistemas y estructuras implicadas (el corazón, las arterias, la sangre, etc.) y cualquier cambio o alteración en alguna de ellas, tendrá repercusiones en las demás. 
Aspectos psicológicos
El estado emocional de la persona puede incidir en diversos mecanismos y procesos del organismo. Por ejemplo, el estrés mantenido puede producir elevaciones de la Presión Arterial, por eso las técnicas de relajación se han mostrado efectivas como método indirecto para el control de la presión arterial, consiguen una desactivación general del organismo y pueden lograr disminuir las cifras de presión arterial.
Aspectos sociales
Tanto el entorno familiar, como la sociedad en sentido más amplio influyen en alguna medida en el control de los pacientes, ya que pueden facilitar y potenciar la adherencia al tratamiento, o por el contrario, poner trabas y dificultades al seguimiento de las recomendaciones médicas por parte del paciente.

Abordaje multidisciplinario de la hipertensión arterial como una enfermedad cronica
Puesto que la falta de adherencia al tratamiento en las enfermedades crónicas (la hipertensión en este caso) es una realidad compleja que implica varios escenarios y actores del sistema sanitario, no queda más remedio que implicar a varios profesionales (educadores, psicólogos, pedagogos, etc.) y no sólo a los considerados tradicionalmente sanitarios (personal médico y de enfermería fundamentalmente).
Hay que señalar la necesidad de atender el aspecto psicopedagógico en el tratamiento de la hipertensión, ya que el modelo médico tradicional revela una carencia fundamental: educar al paciente. Una vez que tenemos un conjunto de pacientes con una mala adherencia al tratamiento, o bien con valores de presión arterial descontrolada debemos adoptar estrategias que se refieran a:
El paciente: en primer lugar es necesario informar al paciente, resolver sus dudas y hacerle partícipe desde el inicio de su enfermedad. Así las cosas, los profesionales sanitarios deben asegurar un asesoramiento continuo y supervisión del régimen terapéutico. No es suficiente enmarcar la comunicación en un canal unidireccional, tanto el profesional, como el paciente tienen y deben tener cosas que decir. De otra manera nunca será posible que el paciente adopte un papel activo y se corresponsabilice de su proceso de enfermedad, que como sabemos es uno de los principales factores que determinan la adherencia al tratamiento en las enfermedades crónicas.
El personal médico: con una adecuada especialización y actualización acerca de los tratamientos de la hipertensión arterial y el cálculo del riesgo cardiovascular total con el objetivo de adaptar al paciente individual las estrategias y políticas de actuación comúnmente establecidas. Siempre a través de una relación con el paciente cercana, abierta y auténtica, que es necesaria también por parte del resto de profesionales sanitarios.
El tipo de tratamiento: es necesario plantear objetivos realistas, que puedan ser alcanzados verdaderamente por el paciente, y guiar en el proceso de adaptación a la enfermedad. Para eso, es necesario salir de la teoría (lo que las guías y los documentos de con-senso nos aportan) y acercarse al paciente como persona dentro de un contexto determinado. Es decir plantear y replantear las posibles estrategias en cuanto al tipo de tratamiento farmacológico, las recomendaciones que se refieren a la dieta, ejercicio, etc.
 
 
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